domingo, 21 de febrero de 2016

Nos herimos intentando amarnos.


El amor no duele, lo que duele es la ausencia del mismo.

"Nos dirán que no entendemos el amor,
pero aún así escribiremos sobre él"


El buen amor tiene una característica y es que cuanto más te amen mejor te amaran, pero el mal amor, por contra, nos dice que cuanto más nos amen, más daño nos harán.

El amor en sí mismo es algo maravilloso, amar, es sencillamente amar, no se necesita nada más, que desear buenas cosas hacia el otro, no requiere ningún esfuerzo por si mismo porque amar es algo fácil, el problema es cuando amar se complica, ahí tenemos un problema, ahí empezamos a sentir el sufrimiento.
Es como la fabula de los erizos, si dos erizos tienen frio se acercan para entrar en calor, pero si lo hacen se pinchan mutuamente...en ese momento se arriesgan a dos cosas, una a morir de frio solos o por contra a sobrevivir pero con ciertas heridas. Lo mismo pasa en la relaciones de pareja, si mostramos demasiado nuestra vulnerabilidad, si nos mostramos demasiado al otro, el riesgo es proporcional al daño recibido, en cambio sino lo hacemos, podemos vivir relaciones superficiales sin ser dañados.

Como decía Freud, confiando en el otro, poniendo en sus manos la capacidad de hacernos daño, vamos a sufrir antes o después de algún modo incluso indirecto, cuanto mayor es la intimidad, más podemos llegar a sufrir. Lo gracioso es que no será siempre por "verdaderas púas" sino por la interpretación incorrecta de las actitudes del otro.

Pero una de las cosas que más duele, es cuando se deja de amar. Hablamos mucho sobre el amor, sobre sus formas, sus colores, pero cuando desaparece no hay mucho más que hacer, el problema no es otro que la costumbre que tenemos hacia la sensación, nos relajamos y no nos damos cuenta que quizá haya desaparecido.
Algo esta claro, cuando empezamos a dejar de amar, es que algo nos falta... sea confianza, aceptación respeto, conexión, química, etc. algo esta fallando, porque cuando sentimos que debemos abandonar la relación, cuando debemos abandonar ese amor, es que hay una pieza importante que falla. Es un momento siempre duro, porque sabes que sentirás dolor y se lo harás sentir a tu pareja.

En estos momentos hay algo muy claro, si la pareja al sentir la falta de amor, quiere irse y la dejas, no significa más que dentro de lo más profundo de ti, que verdaderamente quieres que se vaya... y ahí, cuando tienes ese sentimiento, sabes que lo siguiente que vendrá, no sera amor, sera sufrimiento.


"Si se va y no l@ frenas, quiere decir
que en el fondo, querías que se fuera"


Porque cuando hay verdadero amor, se lucha por él y esta es una lección que muchos de nosotros hemos podido vivir en ambos bandos, pocas verdades y pocas certeza como esta hay sobre este tema.


Así que si amas a alguien y te sientes así,
dejal@ ir, dejal@ ser feliz,
y jamás desees su vuelta, porque sería injusto. 


Era inevitable,
tanto domingo nos dejo en aire y hueso...
no ha sido tan fácil racionalizar el juego,
y que no haya perdedores.