lunes, 17 de agosto de 2015

Una vida sin necesitar vacaciones...



"Vivo una vida de la que no necesito vacaciones..." 


Como dice una personita muy importante que yo conozco: "vivamos en el sintiempo"... y es que ese el problema, las prisas... pero, ¿cómo podemos vivir sin prisa, sin necesitar vacaciones? Esa y solo esa, es la cuestión...

Vivimos nuestras vidas siempre pensando que "cuando consigamos aquello o lo otro" podremos ser felices... vivimos aguantando y sufriendo para luego tener un trozo de vida y de pastel que al final resulta efímero. Esperamos las vacaciones para ser felices, esperamos el fin de semana para descansar, y de lunes a viernes soportamos todo los que no echen hasta estar rendidos y esa no es la solución... no se compensan seis meses de excesos en dos semanas.

Así que la solución es sencilla, haz entre semana lo que harías el fin de semana, esa barbacoa con los amigos después del trabajo, esas cañas hasta que anochezca, esos momentos para disfrutar de lo que sea ama y más importante aún... no preocuparse por el tiempo y por las obligaciones, pueden cumplirse cuatro días, pero el quinto elegiremos ser felices haciendo los que nos plazca... ya decía Sócrates que los ratos de ocio siempre son las mejores adquisiciones que podemos hacer.

No esperes a la vacaciones para viajar, un fin de semana largo puede convertirse en una aventura sin planificar... carretera, manta y desconexión, no hay otro secreto más que el de descubrirle nuevas sensaciones a nuestro cerebro y eso cuando más se consigue, es desapareciendo en otros contextos y lugares... 

Una vez hecho esto, llegan las vacaciones y te das cuenta que no las necesitabas... pero eso no significa no hacerlas, sino no dedicarlas a uno/a mismo/a o a viajes más largos...  pero sobretodo enfocarlas a la introspección, al conocimiento interior, a viajar en soledad, donde por esa misma tesitura el trabajo y el crecimiento personal convergen en resultados exponenciales y sorprendentes. Porque al final, todos los viajes acaban en un mismo lugar, en casa, en uno/a mismo/a.

Solo hay una vida, no la malgastes sin hacer aquello que verdaderamente te apasiona, sino puede ser en lo laboral, que sea en lo personal... pero que sea. Y cuando vuelvas de esos momentos de ocio... no seas la misma persona que se fue.



"Olores de vida plena...
pies descalzos,
domingo desde las tres..."