lunes, 7 de junio de 2010

Hoy le doy la espalda al mundo y puede que mañana me arrepienta.

Conoceis la sensación de "no me preocupa nada", pues bien, yo apenas la conozco. Sí, soy un sufridor por naturaleza como estareis pensando, siempre anteponiendo el bienestar de los demás antes que el mío. Nunca me ha importado sacrificarme por los demás, o privarme de lo que fuera para que una persona pudiera seguir su camino... Quizá muchos penseis: Pues si al fin y al cabo eres todo un puritano, una buena persona que cuida a los demás... pero no es así de fácil...
Lo que doy a los demás es lo que me quito a mí, y siempre és así, recordad que lo que alguien os dá no es porque le sobre, es porque elije, sea lo que sea, privarselo a el mismo/a. Pero ya estoy cansado.

Nunca me ha importado no recivir nada a cambio, no soy una persona egoísta, pero por lo pronto es triste ver como tu amabilidad se paga con burlas y maltratos, hoy en día ser amable es ser débil...
Así que decidía un día olvidarme del mundo y en mi vida tuve una sensación de paz y bienestar tan grande y se me hizo cootidiana, ya no quería vivir sin ello, no tenía sentido seguir sufriendo de un modo tan triste.

Le doy la espalda al mundo, quizá un tiempo para mí es lo que necesito, no lo sé, pero quiero descubrirlo.