miércoles, 10 de octubre de 2012

Vejez, divino tesoro...

Vivimos en una sociedad que creé fervientemente y sin objeción que la juventud es la mejor etapa de la vida. Pero si nos paramos a pensar, no es así, porque en la vida lo realmente importante es pensar bien las cosas. Un deterioro del 30% a nivel oseo y muscular compensa perfectamente el echo de recibir un 100% de sabiduría acumulada en toda una vida.

La personas mayores son capaces de darnos lecciones inimaginables, merecen todo nuestro respeto y ser escuchadas en todo momento, porque siempre podemos aprender algo de ellas.