lunes, 30 de marzo de 2015

De sostenidos sonidos que no se interpretan...


Hay cierto encanto en la tristeza,
melancolía difusa,
esencia perdida de horas consentidas
y de emociones malcriadas.

Ojos que hablan de notas muertas,
de sostenidos sonidos que no se interpretan,
de cuerdas tensas sin movimiento,
silenciosas, resentidas...abnegadas.

De manos sin ganas de pensar,
rindiéndose a un mundo de  presión,
sin talento, sin inspiración, sin alma.
Historias de siempre repetir
y de nunca terminar.

(D.)