sábado, 14 de marzo de 2015

¿Sapiens? No, muchos no merecen ese apelativo...


El hombre es el lobo del hombre...
(Asinaria, Plauto)

El ser humano, ese animal que por miedo altera el entorno. Ya no se adapta a él, sino que adapta el mismo para sentir seguridad y así no enfrentar su miedo más instintivo a vivir.

Es un animal que no recuerda que estar en equilibrio con el medio es lo único que verdaderamente le va a salvar, porque alejarse de él implica negar el cambio, siendo justamente el cambio el que crea la leccion, el aprendizaje y el hecho de convertirse en algo diferente, transformarse...

Ya lo he dicho, miedo, miedo al cambio, miedo a dejar de ser estáticos para olvidar y no reconocer justo lo que son... animales, nada más.
Es en esa situación incongruente, lo que ellos llaman el proceso de cambiar el mundo que les rodea, acaban destruyendo su entorno... he ahí cuando se pone en duda el apelativo sapiens, donde su inteligencia se merma y se pone por debajo de la de cualquier otro ser vivo del ecosistema. Por desgracia, otros seres que si están en equilibrio con el hábitat,  se extinguen por la proliferación del cromañón vírico.

Imbéciles que son incapaces de ser conscientes de un hecho tan simple, estúpidos simios que no saben usar con consciencia su arma más poderosa, que es su cerebro único, imperfecto, pero único. 

Pero no temáis por el mundo, por el planeta, no acabarán con él porque no pueden, quizá arrasen con otras especies que en otra circunstancia podrían ser su salvación, también con los árboles que les dan oxigeno, pero no, nunca acabarán con la vida... la Tierra, como tal, ha sufrido ya seis extinciones masivas y de todas ellas se ha recuperado, la vida a vuelto a florecer una vez tras otra... no os equivoquéis, lo único que hace el sapiens es destruirse a si mismo porque su entorno, se recicla y recupera una y otra vez.

Autodestrucción... ni más, ni menos, ese sitio donde no queréis mirar.


Sentir vergüenza de tu especie...