viernes, 20 de febrero de 2015

Envejecemos... por suerte.


Vieja madera para arder, viejo vino para beber,
 viejos amigos en quien confiar, y viejos autores para leer.

 (Sir Francis Bacon)

Hoy quiero hablaros sobre la vejez y el concepto psicológico actual que tenemos de la misma, tanto a nivel humano como a nivel de objeto y también tanto a nivel ético, como estético.

A mediados del siglo XX se olvidaron los valores de la vejez junto al concepto capitalista. Pero la vejez y sobretodo el concepto de envejecimiento, esta muy asociado a la sabiduría y el buen hacer, aunque no en todos los casos. A nivel fisiológico se desarrolla lo que llamamos inteligencia cristalizada, un tipo de inteligencia basado en la experiencia adquirida con la vida, más interpersonal, intrapersonal y social... vaya, el cerebro se adapta a la propia vida dado que se pierde capacidad de inteligencia matemática y de cálculo, compensándose con el conocimiento experiencial.

¿Es mejor la vejez que la madurez o la juventud? No no lo es, es una fase más que vivir, pero negarla sin duda es un error enorme.

La vejez existe cuando se empieza a decir: nunca me he sentido tan joven.
(Jules Renard)

La vejez es un fase más, y es cierto, implica un deterioro físico, pero como dice Renard no implica no sentirse joven... las personas mayores, también fueron jóvenes, lo recuerdan y han extraído toda esa esencia y experiencia (han tenido mucho tiempo para hacerlo)... mal no haríamos de escucharlos y luego juzgar por nosotros mismos la vida. Al final, todos tenemos unos rasgos, una forma de ser, como ya he dicho una esencia, y esa esencia, con los años, no hace más que crecer. Si la adquirimos de forma consciente, mejoraremos, desde luego no podemos ser perfectos, pero si podemos mejorar todo aquello que no nos guste de nosotros, de eso se trata envejecer, de mejorar y de vivir... por eso como diría Charles Augustin Sainte-Beuve:

Envejecer es todavía el único medio que se ha encontrado para vivir mucho tiempo.

Sobre la estética de lo material, que puedo deciros... vivimos en una sociedad ciega, que asocia lo nuevo con el concepto de "ser mejor". Pero lo nuevo no siempre es mejor, porque no nos lo ha demostrado... En cambio, lo viejo con el tiempo y el uso, siempre nos demuestra su valía. ¿Cuantas personas tienen coches de más de diez años muy cuidados, y que los adoran porque jamás les han fallado en su función? Muchísimos, ahora bien, ¿cuantas de esas personas son conscientes de esa verdad? Bien pocas y todas ellas están deseando comprar una nuevo... porque lo viejo, al ser viejo requiere de más cuidados, requiere de más atención, pero nos da la confianza, sabiendo que un día morirá, pero que hasta ese día si lo cuidamos, no nos fallará en exceso, porque claro, nada es perfecto. Eso, si tiene verdadero valor, ¿cómo deshacerse de un objeto así? Un objeto que nos ha ofrecido tanta utilidad? Yo no lo haría...
Al final todo es extrapolable, dime como tratas las cosas viejas y te diré como tratas a la personas que consideras viejas... si un coche viejo, que tanto te ha dado, no tiene valor, tampoco lo tendrá una persona por más que haya hecho por ti...

Muchas personas no cumplen los ochenta porque intentan
 durante demasiado tiempo quedarse en los cuarenta.
(Salvador Dalí)

Respecto a las personas... que decir... lo viejo para nuestra sociedad es poco atractivo, las arrugas son malas, cumplir años también es deprimente, pero nada más lejos de la verdad, es lo que nos hemos vivido lo que nos hace más o menos viejos. Veo cada día gente de "ventipocos" más viejos que algunos de "cuarentaymuchos" porque tal como decía Montaigne: Són las arrugas del espíritu las que nos hacen más viejos que las de la cara... y es totalmente cierto, y os diré porqué.
Yo siempre digo que mientras eres joven, lo tienes todo en sus sitio y estás esculpido en madera... ¿cuales son los motivos para pensar en la vejez? Muchos y ninguno... pero quien lo hace, quien se pregunta más allá, puede aprender a envejecer y quien no lo hace, construye su autoestima sobre algo efímero que pronto desaparecerá, como es la belleza física. Yo tengo un buen amigo que dice que cuando aprendes las lecciones de la vida, ya han pasado las oportunidades de hacerlo bien... envejecer de forma consciente, nos permite adelantarnos a esa idea y con ello, mejorar nuestra calidad de vida.

Yo solo se, que son las arrugas de mi frente las que me dicen lo mucho que me he enfadado, lo mucho que me he preocupado y lo mucho que he fruncido el ceño en la vida, y que tengo que dejar de hacerlo, son las de mis labios, las que me dicen lo mucho que me reído y que debo seguir haciéndolo, porque sin ellas, no podría recordar esta verdad tan a diario. (D.)

Y si no os quedáis contentos, solo os diré lo que decía Pavese, que es mucho menos triste envejecer, que seguir siendo un niño toda la vida... podemos negar el dolor, las emociones, el enfado, la tristeza y así no cultivar arrugas... pero que triste es seguir siendo un niño y no haber vivido la vida, al final envejecer es obligatorio, crecer es opcional.

También cabe remarcar que a nivel biológico y evolutivo los rasgos de la edad también tienen su función. A nivel sexual, en hombres, es un rasgo muy apreciable entre mujeres, un ceño fruncido, canas y marcas de edad como la calvicie, indican que se ha "sobrevivido" y eso siempre es una ventaja evolutiva y por suerte o por desgracia, estamos programados con esas premisas, de ahí que los hombres maduros, sean preferibles por las mujeres para formar una familia y tener hijos. Con las mujeres pasa lo contrario, una piel tersa, perfecta, sin arrugas, determina juventud y la juventud determina un embarazo fácil, por ese mismo hecho, instintivamente los hombres pueden verse atraídos por mujeres más jóvenes dado que les facilitarán la función reproductiva.
De todos modos, el peso de la genética hoy en día no es razonable, ni una mujer necesita ser protegida, ni un hombre necesita procrear continuamente y además, con lo avanzada que esta la fisiología, una mujer puede tener hijos de forma sana hasta muy avanzada edad.
Con esto quiero deciros, que si sois capaces de trascender lo que vuestro inconsciente más instintivo os dicta, podréis liberaros de ser unos esclavos de la genética y empezar a decidir que queréis y que no queréis a nivel sexual/amoroso de una persona, independientemente de sus edad y desde luego, ser felices con ellos/as.
Al menos, yo siempre digo, que son las personas más experimentadas en la vida, las que mejor saben amar y que ya han cometido los errores suficientes para no volver a cometerlos.

¡Envejece conmigo! Lo mejor está aún por llegar.
(Robert Browning)

Por último solo os diré que el pelo y las tetas se caen... que no podéis luchar contra la gravedad, quizá si relentizarlo, pero de una forma natural jamás lo podréis evitar... asumidlo, del suelo no pasarán y aprended de ello, porque envejecer, os dará muchas alegrías y os ofrecerá muchas lecciones. A mi entender la cirugía estética es negarlo, hay que cuidarse sí, pero no estamos hechos para ser eternos, esa es la realidad.




P.D.- Yo también he tenido tres años, y nueve... y también quince, he sido adolescente pero también he llegado a los veinte y los veintitrés donde he podido descubrir la juventud y seguido he llegado a los veintisiete y hoy estoy rozando los treinta y dos... sintiéndome cada vez más cerca de la madurez... y me siento afortunado de ser consciente de todo esto siendo aún tan realmente joven como soy... es un privilegio poder envejecer de forma tan consciente.