lunes, 16 de agosto de 2010

Un pecado capital.

No seré quién alimente tu soberbia niña. Vives de las miradas, fuerzas los gestos, ¿Y todo para que? Yo te lo diré... para sentirte cada vez más vacia, para llorarle a la almohada cada noche y rugirle infelicidad.

Amate por quién eres. Amate por como eres. Encuentra el camino y deja tu droga, tu dependéncia, tu inseguridad y tu elegría fugaz.


¡¡¡Rompe ya esa cadena!!!