miércoles, 17 de septiembre de 2014

Milimétrico...


Un desorden milimétrico
me acerca hasta el lugar.
Lleva a cabo mi propósito
de ser cuchillo y presa a la par.
No es tan trágico,
jugar con la distancia y heredar su soledad.

Cuarteles de Invierno
rompiendo su silencio.
Muñecas de hielo,
testigos de este encierro.
Fue tan largo el duelo que al final
casi lo confundo con mi hogar. 

 Por mucho que vuelvo
no encuentro mis recuerdos.
Los busco, los sueño;
lo propio ya es ajeno.
Cayeron los bordes
y el vaso ya está lleno.
Y ahora sólo intento vaciar
Sólo necesito despegar.