martes, 18 de mayo de 2010

Obsesión por la sociogenética del amor...

Esa inteligencia emocional... no hago más que darle vueltas al tema, intentando entenderlo, comprenderlo, y llegar a la obviedad más obvia, e iluminarme...

Así es el amor, una vez lo has conocido ya nunca más quieres vivir sin él, es la peor de las drogas, la peor... NEGACIÓN ante la fría e incesante lógica de palabras que convence y convence, pero yo no quiero escuchar.
Dicen que no hay más ciego que quién no quiere ver, pero este dolor causado por la ausencia de amor, por mi propia genética que me impulsa, por mis instintos, parece incontrolable... Como dominar tal bestia?

Creo que es una imposibilidad, a los enamorados perpetuos se nos debería dar la baja laboral por incapacidad... vivimos sin corazón, sin ilusión, sin alegría, esperando poder al día siguiente saltar el muro, pero el muro sigue ahí...

Quizá sea cuestión de ignorarlo... ¿No creéis?