viernes, 28 de mayo de 2010

Tristeza, vejez y pensamiento...

Suelen decir, que solo cuándo te haces viejo te das cuenta de lo joven que fuiste... y es algo cierto, pero en la vida hay cosas que merecemos recordar y otras que no.

Siempre intento imaginarme a los 65 años, ponerme en esa piel, en ese momento y plantearme si algo tendrá importancia entoces... y lo peor es que si no la tiene allí, tampoco la tiene ahora... sino es digna de ser recordada para que darle importáncia en el presente?

Sin riesgo no hay gloria, pero una temporada sin riesgos también se agradece.

Tengo 27 años y nunca me he sentido tan joven.