lunes, 6 de octubre de 2014

Ego...

Jamás empieces una guerra con alguien que no tiene nada que perder, o que le importa una mierda perder lo poco que tiene porque no se identifica con sus posesiones sino con su identidad.

Y la identidad, no puede ser robada...

Pero, ¿cuanto tienes tú que perder? Ahí esta la cuestión...

Ese día lo mirarás pensando: no puede ser tan hijo de puta, pero lo será.