domingo, 5 de octubre de 2014

Segundo movimento - Pasado y Duelo.

Desandaremos el camino...

El pasado no existe, punto.

Es una creación de la mente humana, que incluso inventó 
el tiempo pretérito de la conjugación para referirse a él.
(D.)


Dicen que no hay mal que cien años dure, y es cierto, el pasado es el recuerdo de la experiencia que nos llevó a la vivencia y de ahí al conocimiento, existe como un capricho racional para darle sentido a las lecciones que ya hemos aprendido.

De ahí el famoso Proceso de Duelo, aquello que perdemos permanece en el pasado, puede ser un familiar, un objeto, una pareja, la salud, etc. algo para lo que nuestro cerebro no estaba preparado para dejar de recordar o de algo que dependía.

El duelo recorre diferentes fases, como son la negación, donde no se asimila la perdida y se niega; la ira, expresión máxima del dolor, que aparece justo para que el mismo se atenúe y así poder "funcionar" en la vida diaria; la tristeza, que surge como respuesta a la realidad perdida, donde nos rendimos a la vida y asumimos aquello que no queremos creer dejando que duela, (de todas las fases esta es la más compleja y difícil), y para acabar, la aceptación, donde llega la "paz del guerrero" donde todo esta asumido y se es insensible, dado que las emociones que causaban el estado de duelo empiezan a estar resueltas.

La palabra duelo, proviene de la palabra dolor, y viene a decirnos que el dolor es necesario y parte de la vida. Pueden ocurrir dos cosas en este proceso, que se niegue este dolor y jamás se asuma, o por lo contrario que la persona se lo deje sentir y se transforme, lo resumimos tal como lo expresa la sabiduría popular:

Cuando no puedes transformar tu entorno 
solo te queda transformarte a ti mismo, 
serás alguien diferente al salir de la tormenta.

Pero también sucede que hay personas que no se dejan sentir el duelo, tienen miedo al dolor, a la tristeza, a la rabia... sienten que estas emociones son algo "negativo" que esta mal sentir, dejándoslas dentro, enquistadas, y la tormenta les persigue toda la vida, no evolucionan, siguen en la pena, o en la rabia, estáticos, pagando un precio enorme que no es otro que:

No poder desconectar de aquello que han perdido,
no pueden pasar página, el duelo entonces es patológico.

Lo vemos a menudo y no nos damos cuenta, os expondré algunos ejemplos:

- Esa persona, que años después aún llora la muerte de un ser querido.
- Aquel hombre que anhela la fortuna que amaso y perdió recordando el hecho continuamente.
- Esa mujer que no es capaz de asumir la ruptura de su relación y rápidamente bloquea el duelo con una nueva pareja para darse cuenta años después que el odio, el rencor y el despecho siguen vigentes. Cierto es que mucho has tenido que amar a alguien para odiarlo de un modo tan intenso y durante tanto tiempo como para no perdonarlo.
- El ser humano que no deja de recordar los buenos tiempos de su juventud donde tenía una salud que ahora ya no tiene.
- Y así otros muchos casos...

Uno de los más espectaculares, es el duelo que se pasa durante los meses anteriores a la perdida, se vive el dolor, la ira y la tristeza (de forma minimizada) mientras el familiar aún esta vivo pero se sabe que va a morir, mientras se mantiene una empresa pero se sabe que va a quebrar o algunas personas que lo pasan en la cama de su pareja mientras saben que la ruptura es inevitable.

Es curioso, pero no deja de ser un engaño, un día u otro la perdida debe ser llorada y eso sucederá tarde o temprano, el problema será que con este método, el duelo en vida, no se aprende la lección, es como ese joven que rompe con su primera novia y se paso los siguientes seis meses a cubatas, porros y otras mujeres con sus amigos, el dolor desaparecerá pero no se transformará en una lección.

El dolor te transforma y entonces entiendes 
que no has perdido nada, todo lo contrario,
 te has ganado a ti mismo. 

Cuando el duelo acaba y haces las paces con aquello que te generó el dolor, la ausencia del familiar amado, la ex-pareja o el objeto material perdido. Solo entonces entiendes que todo lo que había en aquella persona u objeto ahora esta en tu interior, en ti mismo, lo bueno se queda en ti, en tu forma de ser y actuar, lo malo, se transforma en una lección que te muestra quien no quieres ser.

En conclusión, el dolor, fiel amigo si te lo dejas sentir,
 te ennoblece y transforma en alguien mucho más completo de lo que eras,
 te ofrece aquello que te faltaba.


Es muy fácil decir que se deben hacer las paces, o lo que es lo mismo, se debe perdonar, sea al difunto por irse, a la ex-pareja por el dolor generado, a la enfermedad, etc. y no es fácil, pero os voy a decir que es el perdón en mi opinión y como llegar a él:

Perdonar, es aceptar y aceptar no es otra cosa que entender que el pasado ya no existe, que es una puerta cerrada a la que ya no hay que mirar, que no se puede abrir y mucho cambiar. Para perdonar solo hay que tener en cuenta varias premisas:

- Perdonar no es resignarse que el dolor sentido era inevitable, ese dolor, se ha sentido y quizá era injusto, por ello si no se esta de acuerdo con él, es lo justo y razonable no resignarse.
- Perdonar es asumir que el daño recibido se puede evitar de nuevo y es unx mismx quien debe asumir esa responsabilidad, la de protegerse.
- Y por último, perdonar implica entender los motivos del daño no como una justificación, sino como un "porqué" de lo sucedido, el pasado no puede ser cambiado, pero podemos extraer información valiosa de él.

Es en ese punto y después de aplicar esas tres premisas, que el perdón es efectivo, el duelo termina y se puede reconocer lo bueno que hay en el interior de la persona y las lecciones aprendidas, sin sentir dolor, pena o ira, solo entonces la carga se aligera y se sigue la vida, si más no, con mucha más sabiduría.

Para acabar, y como viene siendo costumbre, os voy a dejar dos canciones que representan el pasado y el duelo en sus dos facetas, la primera es "Tóxica" de Izal que nos habla de un duelo patológico, la segunda, por contra, plantea la idea de la representación interior de la pérdida, no negar el recuerdo del buen duelo, y es "Niebla" de Supersubmarina, dos temas con mucha psicología en sus letras y que denotan la expresión de la madurez emocional de sus compositores.


Probaré cada líquido que se derrame
Dejaré que se inunden mis pulmones
Ya veremos como encuentro las razones
para envenenarme, 
que no me importe si son capaces de curarme...



 Deja ese momento en el cajón de los recuerdos
y recuerda su olor.
Y piensa en esas cosas que la hacían maravillosa
y que están en tu interior. 



P.D.- Quizá, solo quizá, si les mostramos el camino se animen a caminarlo, pero sobretodo se animen a entender el camino de otrxs. Perdonar es la clave.

                                                                                                      Foto by Eva.